Han pasado 25 años desde aquel momento. Más de 9.000 días encendiendo micrófonos, más de 200.000 horas dejando que las voces viajaran por el aire invisible que une Villena con el Alto Vinalopó, con Caudete y con cada rincón donde alguien ha sintonizado buscando compañía. La tecnología ha cambiado, los estudios han evolucionado, los formatos se han transformado. Pero hay algo que permanece intacto: la esencia.
La radio ha sido refugio en los días difíciles y celebración en los luminosos. Ha sido conversación en soledad, risa compartida, información rigurosa, cultura cercana y compromiso con lo nuestro. Ha sido puente entre personas, espejo de una ciudad y altavoz de una comarca que también es casa.
En estos 25 años han pasado muchas voces por nuestros estudios. Algunas siguen aquí, sosteniendo el pulso diario con la misma pasión del principio. Otras emprendieron nuevos caminos. Y algunas, tristemente, ya no están. Pero todas forman parte de esta historia. Porque la radio no se construye solo con equipos y antenas; se construye con personas, con entrega, con tiempo y con cariño.
Aquel recorte no hablaba de una inauguración, hablaba de una semilla. Una semilla que ha crecido, que ha echado raíces profundas en Villena y en su comarca, que se ha reinventado y que ha sabido evolucionar sin perder su identidad. Cope Villena MQR es hoy memoria compartida, presente vivo y futuro en construcción.
En la recta final de nuestro 25 aniversario, celebramos lo recorrido con gratitud y miramos hacia adelante con responsabilidad. Porque mientras haya alguien dispuesto a contar y alguien preparado para escuchar, la radio seguirá siendo necesaria. Seguirá siendo cercana. Seguirá siendo humana.
En Villena —y más allá de sus límites— la radio no ha sido solo un medio. Ha sido compañía. Ha sido vínculo. Ha sido vida en el aire.
Feliz Día Mundial de la Radio.
Feliz 25 cumpleaños, Cope Villena MQR.