Coincidiendo con el Día Mundial de los Animales, que se conmemora el 4 de octubre, la organización ha dado a conocer su historia para advertir de las consecuencias de mantener primates en hogares particulares y reclamar una regulación común en Europa sobre los animales que pueden tenerse como compañía.
Marino fue separado de su madre siendo una cría y llegó a casa de sus compradores con seis meses. «Con el tiempo comenzó a mostrarse cada vez más agresivo y nos dimos cuenta de que un hogar particular no era el entorno adecuado para un animal como él», explicaron sus antiguos propietarios, según recoge AAP.
Tras la entrega, las autoridades alemanas contactaron con la entidad para que se hiciera cargo del animal.
Cuarentena y cuidados especializados
Actualmente, Marino permanece en cuarentena bajo la atención del equipo de AAP. Sus cuidadores han observado movimientos repetitivos y balanceos constantes, comportamientos que la organización relaciona con el estrés y la falta de contacto con otros primates durante etapas fundamentales de su desarrollo.
El equipo trabaja para reducir estas conductas mediante cuidados especializados, enriquecimiento de su entorno y una futura socialización con otros individuos de su especie, cuando sea posible.
AAP recuerda que los monos tota viven en grupos en su hábitat natural y necesitan el contacto con su madre y con otros miembros de su especie para desarrollarse. La entidad advierte de que la separación temprana y el aislamiento pueden provocar graves alteraciones en su comportamiento.
Una normativa común para evitar nuevos casos
Para la organización, el caso de Marino refleja tanto el desconocimiento de las necesidades de los animales silvestres como los problemas de una regulación que difiere entre países.
Michèle Hamers, responsable de Políticas Públicas de AAP para Europa, sostiene que las necesidades de estos primates no pueden satisfacerse en el ámbito doméstico, independientemente de la experiencia o del compromiso de sus propietarios. También señala que la entidad sigue encontrando casos de animales trasladados de un país a otro dentro de Europa.
AAP reclama por ello una lista positiva europea, un instrumento que determine qué especies pueden mantenerse como animales de compañía bajo criterios comunes. La organización considera que esta medida ayudaría a evitar la entrada de animales con necesidades complejas en el comercio de mascotas y a reducir los problemas de bienestar, seguridad y salud pública asociados a su tenencia.
Con la difusión de la historia de Marino, Primadomus busca recordar que adquirir un animal silvestre implica unas necesidades que un hogar particular puede no estar preparado para cubrir y que las consecuencias recaen sobre el propio animal.