El objetivo es establecer un Listado Positivo de especies permitidas como mascotas, de forma que queden mejor protegidos los animales y se reduzcan los casos de mascotismo con especies exóticas. La medida también pretende minimizar los riesgos asociados a la salud pública, al medio ambiente y a la seguridad de otras especies.
En España, se calcula que, excluyendo perros y gatos, existen 8,7 millones de animales de compañía, entre ellos mamíferos, aves, reptiles, peces y anfibios, muchos de ellos no aptos para vivir en cautividad. A nivel europeo, la cifra asciende a más de 68 millones.
Los casos de rescates de mapaches, suricatas, cotorras, tortugas de Florida, monos capuchinos o incluso felinos como servales o caracales se han vuelto habituales en los últimos años. Animales que en un inicio fueron adquiridos como mascotas “curiosas” o “exóticas”, en muchos casos impulsados por modas y publicaciones en redes sociales, pero que con el tiempo resultan imposibles de mantener por sus necesidades complejas de alimentación, movimiento o interacción.
Ante esta situación, organizaciones como Primadomus atienden cada año numerosas solicitudes de rescate, que implican procesos de readaptación, cuidados especializados y búsqueda de hogares adecuados. Ejemplo de ello es el caso de la serval Kylie, intervenida por el SEPRONA en Málaga y que ahora convive con animales de su especie en un entorno seguro.
Además del sufrimiento animal, la tenencia inadecuada de fauna salvaje supone un problema de gran impacto. La Comisión Europea estima en 12.000 millones de euros anuales el coste de los daños y controles derivados de especies exóticas invasoras. A ello se suman los riesgos sanitarios: entre el 60% y el 75% de las enfermedades infecciosas emergentes son zoonóticas, es decir, transmisibles de animales a humanos, con al menos 70 patologías diferentes vinculadas a animales exóticos en la UE.
Desde la Coalición por el Listado Positivo insisten en que esta herramienta legislativa es “fundamental para que no tengamos que seguir rescatando animales fruto del mascotismo privado y para evitar riesgos innecesarios tanto para las personas como para el medio ambiente”.
El centro de rescate y rehabilitación de AAP Primadomus en Villena se ha convertido en un referente en España en el cuidado de mamíferos exóticos, y mantiene sus puertas abiertas a la colaboración institucional y a la divulgación para sensibilizar sobre la problemática del comercio y la tenencia de especies salvajes como mascotas.