La cita comenzó a las 20:00 horas en el Paseo Chapí, junto a la recientemente inaugurada réplica de la escultura del Oso y el Madroño, obra del escultor villenense Antonio Navarro Santafé. Antes de iniciar la marcha, los participantes realizaron la ya habitual fotografía de grupo junto al monumento, convertido en uno de los nuevos puntos de referencia y encuentro para la ciudadanía.
Desde allí, el grupo emprendió camino hacia la pedanía de Las Virtudes siguiendo parte del Camino de San Juan en dirección a las vías del AVE para continuar posteriormente por la Acequia del Rey. El recorrido permitió disfrutar de algunos de los parajes más característicos del término municipal en un momento especialmente atractivo del día.
Uno de los momentos más destacados de la ruta fue el paso junto a las balsas del Salero Nuevo, donde los senderistas pudieron contemplar una espectacular puesta de sol. Desde AVIANA destacan la singular belleza de este enclave, donde la producción de sal se realiza mediante un sistema de balsas comunicadas que favorecen la evaporación del agua y la cristalización del cloruro sódico, generando reflejos plateados que ofrecen una imagen especialmente llamativa al atardecer.
Tras atravesar esta zona, la marcha continuó por el Camino Verde hasta el antiguo apeadero del ferrocarril Chicharra, desde donde los participantes alcanzaron el entorno del Santuario de Nuestra Señora de las Virtudes. A las 22:00 horas, aprovechando una agradable noche de verano, el grupo compartió una cena en las escalinatas del santuario, una tradición que AVIANA mantiene una vez por temporada sustituyendo el habitual almuerzo por una cena al aire libre.
El regreso a Villena se realizó por un itinerario más corto a través de la Vía Verde y el paraje de San Bartolomé, utilizando linternas y frontales para completar el trayecto con seguridad. Poco antes de la medianoche, los participantes regresaban a la ciudad tras una experiencia que volvió a combinar deporte, naturaleza y compañerismo.
Desde AVIANA valoran muy positivamente esta actividad, que permitió disfrutar de uno de los entornos más próximos y accesibles de Villena, compartiendo una tarde y noche de senderismo en un ambiente de convivencia y respeto por el medio natural.