Recuperada en el año 2017 tras décadas de desaparición, esta tradición se ha convertido en un acto de transmisión intergeneracional que trasciende lo puramente festivo para reafirmar la identidad colectiva del pueblo.
Los actos comenzarán el sábado 10 de enero, a las 19:00 horas, con la tradicional “versada als reis i virreis”, un homenaje en forma de coplas cantadas a los protagonistas de la fiesta, acompañado por las rondallas de los dos grupos de danzas de Biar. La jornada concluirá con una cena de hermandad, que refuerza el carácter comunitario y participativo de la celebración.
El domingo 11 de enero, a partir de las 11:30 horas, tendrá lugar la “arreplega de ballaores”, en la que el rey, acompañado por músicos y danzantes, recorre las casas del municipio para reunir a las bailadoras. La comitiva, que va creciendo con cada parada, finalizará su recorrido en la Plaza de la Constitución, donde, tras la celebración de la misa Mayor, sobre las 13:00 horas, se iniciará el Ball de Jesús, acto central de la festividad.
Más allá de la coreografía, el Ball de Jesús conserva con rigor elementos esenciales del patrimonio inmaterial local, como los bailes tradicionales —entre ellos la Volta de la Reina—, la indumentaria típica, compuesta por faldas bordadas, mantones y sombreros calañeses, y la música interpretada en directo con dolçaina y tabalet, instrumentos emblemáticos de la cultura popular valenciana.
Durante el desarrollo del baile, los Reyes abren la danza en un círculo reducido frente a los bancos de madera que rodean la fuente de la plaza. Cada ronda finaliza con el lanzamiento de peladillas sobre la reina, un gesto simbólico que se mantiene intacto desde sus orígenes. Posteriormente, se incorporan los virreyes y el resto de parejas, ampliando el ritual al denominado círculo grande.
La celebración continúa con una segunda parte en la que el público puede participar en nuevas danzas, y culmina con la vuelta del Rosario, momento en el que se coloca el sombrero calañés a la bailadora, que realiza una última vuelta al ritmo de una melodía más viva y festiva, poniendo el broche final a la jornada.
El concejal de Fiestas, José Cristóbal Richart, ha destacado que “el Ball de Jesús no solo representa una festividad singular del calendario invernal de Biar, sino también un ejemplo vivo de preservación cultural, cuya recuperación ha permitido revitalizar bailes y melodías tradicionales y transmitir a las nuevas generaciones una forma de entender la fiesta como expresión de identidad y memoria colectiva”.