Las alegaciones colectivas fueron presentadas formalmente en el Ayuntamiento el pasado 27 de noviembre de 2025 y, desde entonces, la recogida de apoyos ha continuado creciendo entre vecinos del municipio, incluyendo residentes de la propia calle afectada y ciudadanos de distintos barrios de Banyeres.
Según explican los promotores de la iniciativa, el número de adhesiones representa aproximadamente el 10 % del censo electoral local, una cifra que consideran “muy significativa” para un expediente de estas características. Además, subrayan que el nivel de participación ciudadana obtenido supera al registrado en otros procesos impulsados por el propio Ayuntamiento, como los presupuestos participativos desarrollados en los últimos años.
El colectivo asegura que la campaña de recogida de firmas continuará activa mientras no exista una respuesta oficial a las alegaciones presentadas. El objetivo, explican, es que antes de adoptar una decisión definitiva se tengan en cuenta las consecuencias históricas, sociales, administrativas y económicas que el cambio de nombre podría generar tanto para los residentes como para el conjunto del municipio.
Los vecinos destacan además que la movilización ha surgido de manera “espontánea y transversal”, reuniendo apoyos de ciudadanos con perfiles muy diversos, así como de alguna entidad cultural que también ha querido sumarse a las alegaciones.
Desde el colectivo lamentan igualmente que, hasta la fecha, ninguno de los grupos políticos que respaldaron inicialmente la propuesta se haya puesto en contacto con los vecinos afectados para conocer directamente su opinión o el impacto que la modificación tendría en su vida cotidiana.
Los promotores insisten en que su postura se plantea desde el respeto institucional y con una actitud constructiva, defendiendo que el mantenimiento de la denominación actual forma parte del arraigo histórico del callejero de Banyeres de Mariola y responde, aseguran, al interés general de buena parte de la ciudadanía.