DEL HELADO AL PINTAUÑAS, LA FIEBRE DEL PISTACHO EN DE FLOR EN FLOR CON MARI ÁNGELES ALONSO
12 de junio de 2026
Si usted pensaba que el pistacho era solo ese fruto seco que venía escondido en las bolsas de frutos secos, despierte: estamos oficialmente en la Era del Pistacho. Helados, croissants, tartas de queso, cremas para untar, chocolates, batidos e incluso tortillas de patata sucumben a la invasión verde.
Mari Ángeles Alonso, nuestra botánica de cabecera, asegura que el consumo de pistacho ha aumentado un 45% desde 2008 y ya hay quien no entra en una heladería si no encuentra helado de pistacho. La pasión llega tan lejos que un botánico amigo suyo decidió llamar Vera a su hija en honor al nombre científico del árbol, Pistacia vera.
Pero detrás de la moda hay una curiosa historia. El pistacho, conocido antiguamente en España como alfónsigo, lleva más de 7.000 años cultivándose en el Mediterráneo y fue expandido por romanos y musulmanes mucho antes de convertirse en estrella de Instagram.
Además, este fruto recibe el apodo de “fruto feliz” porque su cáscara se abre de forma natural y parece una sonrisa. Una sonrisa que hoy se ha instalado en escaparates, cafeterías y supermercados.
Mientras tanto, el pistachero, originario de Irán, Turquía y Afganistán, observa desde sus ramas cómo el mundo entero se vuelve loco por una semilla que hace apenas unos años compartía estantería con cacahuetes y pipas sin llamar demasiado la atención.
La pregunta ya no es si te gusta el pistacho. La verdadera pregunta es: ¿qué alimento será el próximo en ser pistachizado?