Gandía ha comentado que desde el decreto de cierre, ocurrido tras el último golpe de viento que volvió a afectar a la cubierta del pabellón, las tareas se han centrado en garantizar la seguridad de las instalaciones. Ello ha supuesto actuar en el arbolado, en varias pistas exteriores y, sobre todo, en el pabellón, el más afectado por los sucesivos vendavales. Además, se ha aprovechado para avanzar en las tareas de reparación.
Aunque las instalaciones estarán abiertas todas las tardes, entre semana se cerrarán por las mañanas para seguir trabajando en las reparaciones con plenas garantías de seguridad y al mayor ritmo posible.
Gandía ha agradecido a todos los usuarios y a los clubes deportivos “su paciencia y comprensión, donde las decisiones tomadas han tenido como centro la seguridad de los deportistas y del número de menores que transita por este espacio público”.
El Polideportivo Municipal recibió el impacto de sucesivas tormentas de viento que superaron velocidades de 140 kilómetros, que impactó en las torres eléctricas de iluminación del campo de fútbol, en la cubierta del pabellón, en el arbolado y zonas verdes, además de otros daños menores en pistas exteriores.