DESCUBRIENDO EL OLMO CON MARI ÁNGELES ALONSO EN DE FLOR EN FLOR
24 de abril de 2026
El olmo es un árbol caducifolio, es decir, pierde sus hojas en otoño para pasar el invierno… como quien se quita el abrigo antes de meterse en la cama.
A finales del invierno o principios de primavera, lo primero que produce son las flores, antes de que salgan las hojas. Sí, va con prisa. Pero no es casualidad: lo hace porque su polinización es por viento (anemófila), y las hojas podrían estorbar… básicamente, el olmo piensa: “menos tráfico, mejor reparto de polen”.
Las flores del olmo son:
Muy pequeñas (nivel: “si parpadeas, te las pierdes”)
De color poco llamativo (verdosas o rojizas, nada de ir a la moda)
Sin pétalos vistosos (cero postureo)
Agrupadas en pequeños racimos (modo discreto activado)
Esto ocurre porque no necesitan atraer insectos; el viento se encarga de transportar el polen. Vamos, que el olmo tiene un sistema de envío gratuito y sin mensajero.
Y para rematar: las plantas que se polinizan por el viento, como el olmo, no gastan energía en hacer flores grandes, de colores o con néctar. ¿Para qué? Ellas van al grano: nada de marketing, todo logística.