Los hechos ocurrieron cuando el presunto autor aprovechó un momento en el que el retén se encontraba cerrado al público y la patrulla estaba prestando servicio en la calle. Tras sortear la valla perimetral, accedió al aparcamiento reservado donde se encontraban estacionados varios vehículos de agentes. Con una piedra de grandes dimensiones, arañó la carrocería, fracturó las lunas y golpeó distintos elementos del coche, ocasionando desperfectos valorados en más de 3.000 euros.
El agente afectado descubrió lo ocurrido al finalizar su servicio y denunció los hechos ante la Guardia Civil, que abrió una investigación. Las diligencias fueron asumidas por el Equipo Territorial de Policía Judicial de Villena, que realizó inspecciones técnico-oculares en el vehículo y en las instalaciones de la Policía Local.
Las pesquisas permitieron reunir indicios suficientes sobre la autoría, concluyendo que el ataque habría sido un acto de venganza tras la denuncia interpuesta días antes por el agente. El pasado 4 de septiembre el sospechoso fue localizado y detenido, siendo puesto a disposición del Juzgado de Instrucción nº 2 de Alcoy, que decretó su libertad con cargos.
El detenido se enfrenta ahora a la instrucción de una causa por dos delitos: daños y allanamiento en establecimiento público, al haber accedido a dependencias de uso privado del personal en servicio.