La marcha comenzó en el Paseo Chapí y recorrió varias calles del municipio, pasando por la Corredera y la Avenida de la Constitución hasta llegar a la zona del Grec. Allí, los participantes realizaron una pitada y una rueda reivindicativa antes de regresar nuevamente hacia el centro de la ciudad para finalizar en la Plaza Mayor.
En este último punto se celebró una nueva concentración en la que se dio lectura a un manifiesto en defensa de la educación pública y de las reivindicaciones que el profesorado mantiene desde el inicio de la huelga el pasado 11 de mayo.
Durante la lectura, los docentes recordaron que “han hecho falta ocho meses de movilizaciones y una semana de huelga indefinida” para que la Conselleria de Educación se sentara “a negociar en serio” con los sindicatos educativos.
El manifiesto también hizo referencia a la multitudinaria manifestación celebrada el pasado viernes en Valencia, donde, según señalaron, alrededor de 100.000 personas mostraron su apoyo a la educación pública “a pesar de la lluvia y la fatiga física y mental”.
Los docentes consideran insuficientes las propuestas trasladadas hasta el momento por la Conselleria y aseguran que el 94% de los más de 40.000 profesores que participaron en las votaciones internas rechazaron las medidas planteadas.
“Conselleria tenía prisa por cerrar un acuerdo, pero no tiene prisa para aplicar las medidas”, denunciaron durante el acto, criticando además la ausencia de plazos concretos y el hecho de que muchas reivindicaciones “siguen sin atenderse”.
Entre las principales demandas del colectivo continúan figurando la reducción de ratios, más recursos humanos para los centros, mejoras en infraestructuras educativas, cobertura rápida de sustituciones y una negociación efectiva sobre las condiciones laborales del profesorado.
Los participantes insistieron en que continuarán movilizándose “hasta donde haga falta” y defendieron que la huelga busca garantizar “una educación pública de calidad y un mejor futuro para la sociedad”.
La jornada concluyó con un mensaje simbólico en defensa de la escuela pública: “La educación pública tiene corazón. Un corazón que late en cada docente que no se rinde, en cada familia que acompaña y en cada niño y niña que sueña”.