Los dos animales procedían originalmente de criadores de Eslovenia y llegaron posteriormente a Croacia, donde fueron mantenidos como mascotas con la intención de revenderlos a través de anuncios clasificados. Un primer intento para rescatarlos no pudo culminarse debido a problemas relacionados con su documentación CITES.
Posteriormente, los primates fueron acogidos por Vedran Lončarić, quien trató de encontrar para ellos un lugar que pudiera responder adecuadamente a sus necesidades. Según explica AAP, aunque Minnie y Miko recibían alimentación diaria y cuidados básicos, las instalaciones no eran adecuadas para una especie con unas necesidades tan complejas.
Los animales carecían de la estimulación, el enriquecimiento ambiental y los cuidados especializados necesarios para garantizar su bienestar físico y psicológico. Esta situación se traducía, según la fundación, en signos de apatía y una inactividad excesiva.
Finalmente, y en colaboración con la organización Animal Friends, se estableció contacto con AAP para buscar una solución permanente para ambos animales.
Meses de trámites antes de poder llegar a Villena
El traslado hasta AAP Primadomus tampoco fue inmediato. La falta de una documentación clara volvió a impedir inicialmente el transporte internacional de los titíes y retrasó durante varios meses su llegada a España.
La coordinación entre las autoridades competentes de España y Croacia, las organizaciones croatas implicadas y la propia Fundación AAP permitió finalmente resolver los trámites administrativos y hacer posible el viaje de Minnie y Miko hasta Villena.
Una vez en Primadomus, los dos titíes permanecerán juntos durante el periodo de cuarentena, puesto que forman una pareja estrechamente vinculada. Durante esta fase serán sometidos a las correspondientes revisiones veterinarias antes de continuar con su proceso de recuperación y adaptación.
AAP reclama una normativa común en toda la Unión Europea
Más allá del rescate de Minnie y Miko, la Fundación AAP considera que su historia evidencia un problema que afecta al conjunto de Europa: la falta de una regulación homogénea sobre la tenencia de animales silvestres como animales de compañía.
«Aunque la legislación europea regula aspectos relacionados con el comercio y movimiento de determinadas especies, cada país mantiene enfoques distintos respecto a qué animales pueden mantenerse como animales de compañía, lo que a la larga tiene consecuencias reales sobre el bienestar animal», señala Michèle Hamers, responsable de Políticas Públicas de AAP para Europa.
La organización defiende por ello la implantación de Listados Positivos de animales en la Unión Europea. Este sistema establece qué especies pueden mantenerse como animales de compañía atendiendo a criterios relacionados con el bienestar animal, la salud pública, la seguridad de las personas y la protección de la biodiversidad.
AAP considera que este modelo permitiría actuar de manera preventiva frente al sistema por el que numerosas especies pueden comercializarse mientras no exista una prohibición expresa. Según la entidad, los Listados Positivos también facilitarían los controles administrativos y contribuirían a reducir situaciones de abandono, tráfico y sufrimiento de animales silvestres.
«Necesitamos un sistema preventivo y armonizado en toda la Unión Europea. Los Listados Positivos permiten evitar que animales silvestres con necesidades complejas entren en el comercio de mascotas y reducir los problemas administrativos y de bienestar que vemos repetidamente en los rescates de fauna exótica», añade Hamers.
La llegada de Minnie y Miko a AAP Primadomus en Villena supone así el comienzo de una nueva etapa para ambos primates y, para la fundación, un nuevo ejemplo de la necesidad de avanzar hacia una regulación europea más coordinada para prevenir que animales silvestres con necesidades complejas terminen convertidos en mascotas.