En declaraciones ofrecidas a Cope Villena MQR, el primer edil ha asegurado que “la delincuencia en Caudete no es un problema nuevo, sino una situación que viene arrastrándose desde hace años”, aunque reconoció que en las últimas semanas se han producido varios episodios que han generado malestar vecinal.
“La Guardia Civil y la Policía Local hacen su trabajo, pero tenemos unas leyes muy permisivas, que a veces parecen proteger más al infractor que al ciudadano honrado”, ha afirmado Mollá, visiblemente molesto ante lo que considera una falta de respuesta judicial ante ciertos casos reincidentes.
El alcalde ha destacado que el equipo de gobierno y los cuerpos de seguridad mantienen una coordinación constante para actuar de forma preventiva, pero ha insistido en que la situación requiere revisar el marco legal actual para evitar que los delincuentes reincidan. “No puede ser que quienes roban o alteran el orden sigan actuando sin consecuencias. Los vecinos que trabajan y pagan sus impuestos merecen vivir tranquilos”, añadió.
Mollá ha hecho hincapié en el malestar de muchos caudetanos que se sienten desprotegidos ante casos de ocupación de viviendas o hurtos en domicilios y negocios locales, y ha subrayado que la solución pasa por una respuesta judicial más ágil y contundente.
A pesar de la preocupación, el alcalde ha querido lanzar un mensaje de confianza a la ciudadanía: “Estamos trabajando junto a las fuerzas de seguridad para garantizar la tranquilidad de todos. Caudete es un pueblo seguro, pero no vamos a mirar hacia otro lado ante los problemas que generan unos pocos.”
Con estas declaraciones, José Miguel Mollá ha reiterado su compromiso con la seguridad y la convivencia vecinal, al tiempo que pedía a las administraciones superiores mayor apoyo y reformas legislativas que equilibren la protección de los derechos ciudadanos con la necesaria eficacia en la lucha contra la delincuencia.