Más personal y refuerzo del servicio
Palao ha destacado que uno de los cambios más importantes será el incremento de la plantilla: se pasa de 39 a 63 trabajadores, lo que supone un aumento superior al 60%. Este refuerzo permitirá la recogida de residuos los 7 días de la semana en todo el casco urbano, más limpieza viaria, con servicio de mañana y la incorporación de un turno de tarde seis días a la semana para repaso de zonas comerciales, parques y papeleras. También la mejora de la limpieza en polígonos industriales y diseminados.
El edil ha subrayado que el contrato supone “uno de los proyectos más importantes de la legislatura”, elaborado con un trabajo “muy técnico, muy estudiado y muy transparente” por parte de los servicios municipales.
Adiós a los contenedores soterrados y renovación total
Otro de los ejes del nuevo servicio será la eliminación progresiva de los contenedores soterrados, que Palao ha calificado como “un problema de olores, averías e insalubridad” en la mayoría de ciudades. En su lugar se habilitarán nuevas áreas de contenedores en superficie, que –como el resto de la ciudad– se lavarán de forma periódica, una vez al mes en invierno y dos veces al mes en verano. El lavado de contenedores de envases se realizará cada mes y el de contenedores de papel cada dos meses.
El contrato contempla además la renovación de todos los contenedores de resto, orgánica, envases y papel en casco urbano, pedanías y diseminado. El vidrio se mantiene dentro del convenio existente con Ecovidrio. Todos los nuevos contenedores incorporarán sistema de control electrónico (tag RFID) para verificar su vaciado.
Nuevos servicios: poda domiciliaria, brigada de emergencia y app ciudadana
Entre las principales novedades, el edil ha destacado el nuevo servicio de recogida de poda domiciliaria dos días a la semana, mediante aviso previo, especialmente en zonas de campo y diseminado. También la creación de una brigada de emergencias para actuaciones rápidas ante derrames, vómitos, manchas puntuales o incidencias que no pueden esperar al servicio ordinario. O la plataforma ciudadana y app para que cualquier vecino pueda comunicar incidencias, quejas o puntos sucios y facilitar la respuesta inmediata del servicio.
Más medios mecánicos y limpieza por zonas
El nuevo contrato incorpora 16 vehículos de limpieza y recogida, entre ellos: tres barredoras, una barredora manual y baldeadoras. Vehículos hidrolimpiadores de agua caliente. Vehículos auxiliares y carritos manuales y asistidos y sopladoras eléctricas para reducir el ruido respecto a las de gasolina.
La ciudad se dividirá en 13 zonas (incluida La Zafra), con distintos tipos de barrido y baldeo en función de las características de cada barrio: barrido manual, mecánico, mixto, baldeo de calzadas y aceras, limpieza de plazas y espacios abiertos, etc.
Habrá además una brigada específica de hidrolimpieza para manchas, aceites, chicles, ceras, grafitis, cartelería, malas hierbas en vía pública y limpieza del muro del castillo dos veces al año.
También se renovarán 500 papeleras en un primer momento, con una bolsa anual de reposición de 50 unidades.
Parques, zonas verdes y colonias felinas
El contrato reserva personal y medios específicos para la limpieza de zonas verdes, áreas de juegos infantiles y espacios ajardinados. Inicialmente se contemplan tres operarios dedicados en exclusiva a esta tarea, que se ampliarán a cinco gracias a las mejoras ofertadas por la empresa.
Asimismo, se incluye la limpieza de las zonas de colonias felinas gestionadas por el Ayuntamiento, una tarea que hasta ahora no estaba integrada en el contrato de limpieza viaria.
Diseminados: más recogida y áreas de emergencia con control
El nuevo contrato refuerza notablemente el servicio en diseminados ya que la recogida de residuos pasa a ser de cuatro días fijos a la semana durante todo el año, más un quinto día adicional en los meses de junio, julio, agosto y septiembre.
Además, se crearán inicialmente 10 áreas de emergencia cerradas en puntos estratégicos del término municipal, vigiladas con cámaras y con acceso mediante tarjeta o código para los residentes de segunda residencia. Estas islas permitirán depositar basura y reciclables de forma controlada, evitando vertidos incontrolados en caminos y cunetas.
Recogida de enseres y bolsa de trabajos extraordinarios
La recogida de enseres pasa de dos a tres días por semana, previa cita, con el objetivo de reducir los puntos de abandono incontrolado. El contrato, además, incorpora una bolsa de trabajos extraordinarios valorada en 90.000 euros anuales (50.000 previstos en pliego más 40.000 de mejora ofertada), acumulable año a año, para campañas específicas o servicios especiales que el Ayuntamiento quiera activar fuera de las obligaciones ordinarias.
Control informático del servicio y educación ambiental
Una de las piezas clave será la implantación de un sistema informático de seguimiento del servicio, propiedad del Ayuntamiento, que permitirá verificar de forma efectiva diariamente rutas, vaciados de contenedores y vaciado de papeleras. Comprobar presencia de personal en su zona de trabajo y certificar mensualmente el servicio antes del pago a la empresa. Palao ha recalcado que “el Ayuntamiento tendrá el mango de la sartén” a la hora de fiscalizar el contrato.
El servicio incorporará además dos educadores ambientales que se suman a los ya existentes a través del Consorcio CREA, con el objetivo de mejorar la separación de residuos en origen y fomentar el uso correcto de los contenedores.
Sin subida inmediata del recibo de basuras
Preguntado por el impacto del nuevo contrato en la tasa de basuras, el edil ha explicado que, pese al importante refuerzo del servicio, el coste real del modelo municipalizado en los últimos años –entre averías constantes de camiones, contrataciones temporales y otros gastos– ya se situaba en niveles similares a los del nuevo contrato.
En este sentido, ha señalado que no está previsto un incremento del recibo en los términos del nuevo contrato y confía en que la modernización de la planta de Vaersa en Villena –comprometida por Generalitat y el Consorcio CREA– pueda incluso permitir rebajas futuras si se cumplen las expectativas de mejora de eficiencia.
Plazos e inicio del servicio
La implantación completa del contrato tiene un plazo máximo de 15 meses, principalmente por el tiempo de fabricación y entrega de los nuevos camiones de recogida (entre 12 y 13 meses actualmente). No obstante, la intención municipal es que la empresa comience a operar a principios de 2026: «El objetivo del Ayuntamiento es arrancar el servicio el 1 de febrero, siempre que no haya recursos de otras empresas y se haya completado el traspaso administrativo».
Desde el primer día se incorporará la plantilla completa, y la nueva maquinaria se irá sumando de forma progresiva según los plazos fijados en el pliego.
Selección de personal
Los 39 trabajadores actuales del servicio –más encargado y jefe de servicio– serán subrogados al 100% por la nueva empresa. Hasta llegar a los 63 puestos, Fobesa abrirá procesos de contratación para completar la plantilla. El edil ha explicado que la empresa ya está recibiendo currículos y ha animado a las personas interesadas en trabajar en el servicio a dirigirse directamente a Fobesa: “Siempre hemos pedido a la empresa que priorice, en la medida de lo posible, a trabajadores de Villena, aunque legalmente no podamos obligar a que todos sean del municipio”, ha señalado.
Rebate a las dudas por la baja económica
Sobre la diferencia entre el presupuesto inicial de 41 millones de euros a diez años y los 34,2 millones de la adjudicación, Palao ha aclarado que: «La oferta de Fobesa no incurre en baja temeraria y se encuentra dentro de los márgenes calculados por los técnicos municipales». El edil ha explicado que varias empresas apostaron “muy fuerte” por el contrato, y Fobesa ha considerado Villena “una plaza clave dentro de su plan de expansión”, lo que explica la rebaja.
El concejal ha concluido la rueda de prensa explicando que el Ayuntamiento será “muy exigente” en el control del contrato: “Vamos a velar porque se cumpla desde el primer hasta el último punto del pliego. Es un servicio esencial, muy trabajado y muy justificado, y la satisfacción es máxima al poder presentarlo hoy a la ciudadanía”.