Martínez recordó que el mal estado del inmueble obligó al consistorio a cortar la calle en diferentes ocasiones y a invertir fondos municipales en actuaciones de urgencia para evitar el colapso de la estructura, protegiendo tanto a los vecinos como a las viviendas colindantes. “Se trataba de una situación insostenible en la que el Ayuntamiento tenía que velar por la seguridad frente al abandono total de la propiedad”, afirmó.
En cuanto a la valoración económica de la expropiación, el edil explicó que los propietarios reclamaban 319.508 euros, una cifra que el Ayuntamiento consideraba desproporcionada. Frente a ello, la administración local defendió una tasación de 28.432 euros, mientras que el Jurado Provincial de Expropiación ha fijado finalmente la cuantía en 52.066 euros, “muy lejos de la pretensión inicial de los dueños”.
El consistorio recurrirá esta valoración para tratar de ajustarla todavía más, aunque ya ha decidido depositar la cantidad fijada con el fin de evitar intereses en caso de que la cifra se mantenga. “Es una buena noticia que haya prevalecido la razón frente al intento de la propiedad de lucrarse a costa de los impuestos de los ciudadanos”, destacó Martínez.
Futuro incierto, pero con uso público
Respecto al futuro del inmueble, el concejal explicó que la situación de ruina en la que se encuentra la vivienda dificulta una rehabilitación integral. Aunque la fachada, la escalera y algunos suelos hidráulicos sí se conservarán, otros elementos resultan inviables de recuperar.
El edificio está catalogado como dotacional, lo que implica que su destino debe ser de uso público. Martínez avanzó que se estudiará cuál es la mejor opción, contemplando posibles usos administrativos o de servicios, aunque descartó que en su estado actual pueda plantearse una “casa-museo”.
El Ayuntamiento iniciará próximamente actuaciones para asegurar la estructura, como la instalación de una sobrecubierta o el apuntalamiento de muros, al tiempo que se definirá el proyecto más adecuado para integrar el inmueble en el patrimonio y la vida pública de Villena.