Olivares ha subrayado que las cuentas no contemplan ninguna subida de impuestos ni tasas municipales y que el objetivo principal es “garantizar el cumplimiento de todas las obligaciones municipales y continuar con el desarrollo urbanístico y la mejora de los servicios”.
Aumento en la participación de tributos del Estado
En el capítulo de ingresos, el concejal ha destacado el incremento de 846.000 euros en la participación de Villena en los tributos del Estado (IRPF e IVA), una subida que supera el millón y medio en los dos últimos años y que, según ha indicado, refleja la mejora de la actividad económica local.
Además, el Ayuntamiento cerró el ejercicio anterior con tres millones de euros más de ingresos que de gastos, situando la tesorería municipal por encima de los 21 millones de euros a comienzos de año.
Principales partidas
Entre las partidas más relevantes del presupuesto destacan:
– 3,4 millones de euros para el contrato de recogida de residuos y limpieza viaria.
– 874.000 euros para pavimentación, arreglo de vías públicas y caminos rurales.
– 921.000 euros para asistencia social primaria.
– 800.000 euros para limpieza de edificios municipales y colegios.
– 725.000 euros para suministro energético.
– 986.000 euros de aportación municipal al Conservatorio.
– 150.000 euros para un nuevo programa de bonos consumo.
En inversiones, sobresale la construcción de nuevos nichos en el cementerio (830.000 euros) y la segunda fase de mejora del polígono industrial El Rubial, además de proyectos vinculados a fondos europeos como la rehabilitación del Palacio Municipal.
Estabilidad y reivindicación financiera
El alcalde ha destacado que aprobar presupuestos año tras año permite garantizar el funcionamiento ordinario del Ayuntamiento y planificar inversiones, y aprovechaba para reclamar una mejora en la financiación autonómica, señalando que Villena podría recibir hasta 23 millones de euros adicionales si se reformara el sistema.
El equipo de gobierno defiende que se trata de unas cuentas “equilibradas, realistas y útiles para la ciudadanía”, que permiten mantener el nivel de servicios sin incrementar la presión fiscal.