El Ayuntamiento busca adquirir también el solar contiguo
El edil ha confirmado además que la intención municipal es adquirir el solar colindante, actualmente de propiedad privada, por tres motivos fundamentales:
– Forma parte de las zonas afectadas por las estructuras necesarias para el mantenimiento del edificio.
– Será imprescindible para cualquier obra de rehabilitación o restauración, al necesitar un espacio libre de trabajo.
– Permitirá futuras ampliaciones de un equipamiento cultural o público que pueda ubicarse en la Casa Tarruella.
“Ese solar es clave para resolver cuestiones de accesibilidad, seguridad y funcionalidad, algo indispensable en cualquier uso público que se plantee para este edificio patrimonial”, ha subrayado.
Un asunto aún pendiente: los costes de ejecución subsidiaria
Aunque la expropiación está prácticamente cerrada, queda por resolver un último punto: la imputación de los costes de las ejecuciones subsidiarias realizadas por el Ayuntamiento en años anteriores para evitar el colapso del inmueble. Martínez ha explicado que todavía se está litigando sobre si esos importes deben descontarse del precio fijado por el Jurado de Expropiación —como defiende el Ayuntamiento— o si deben considerarse ajenos y, por tanto, mantenerse al margen —como argumenta la propiedad—.
El tráfico seguirá cortado hasta una rehabilitación integral
El edil ha sido claro respecto a la situación actual del entorno: el tráfico no podrá reabrirse mientras no se acometa una rehabilitación completa de la Casa Tarruella. La estructura es demasiado inestable y la intervención provisional existente seguirá siendo necesaria durante un largo tiempo.
Un proyecto complejo condicionado por la protección patrimonial
Para definir el futuro uso del edificio, el Ayuntamiento deberá realizar un estudio detallado de su edificabilidad neta, ya que su condición de inmueble protegido exige mantener numerosos elementos que podrían dificultar la instalación de infraestructuras como ascensores o núcleos de comunicación. “Hay que analizar pieza por pieza qué elementos tienen valor patrimonial real y cuáles no. La ficha de protección actual no distingue entre pavimentos históricos y reformas sin interés”, ha señalado Martínez. Una vez realizada esta valoración, se determinará si la Casa Tarruella puede albergar un uso cultural, como propone el Plan General, o si será necesaria una adaptación más amplia.