El proceso de limpieza obliga evacuar el agua sobrante, que acumula restos y sedimentos, además de tratarse de un caudal hiperclorado con el objetivo de completar la desinfección del depósito. Una emisión de agua que, en algunos puntos de la ciudad, puede que surjan a través de determinados imbornales, como consecuencia de la acumulación puntual de agua liberada, aunque la cantidad no es significativa.
En esta operación de limpieza no ha sido necesario el corte del suministro de agua en la zona del casco histórico, puesto que en el periodo de ejecución de estas tareas de limpieza se ha conectado con otro de los depósitos municipales.