En su mayoría, se trata de desperfectos que causan la imposibilidad de uso de las instalaciones afectadas y el coste en materiales y horas del personal municipal encargado de las reparaciones. “No sabemos si todos o algunos de ellos son intencionados y, otros, fruto de un uso inadecuado. Lo que sí tenemos constancia es del coste que supone mantener estas instalaciones en perfecto estado, muchas de ellas renovadas hace poco tiempo”, ha indicado Palao.
El concejal ha reclamado “más conciencia y más respeto por el mobiliario urbano que es de todos, y entre todos lo pagamos”, y avanzó que en su condición de edil de Policía Local también ha dado órdenes para incrementar en estos puntos de la ciudad la vigilancia.