Domene ha destacado que, pese a superar los 800 socios, la comparsa mantiene un “espíritu familiar y unido”, reforzado por una directiva de 25 miembros muy implicados. “Todos trabajan, colaboran y participan, desde la limpieza de la sede hasta la organización de actos”, ha subrayado.
En esta edición, los cargos festeros tendrán un marcado carácter familiar, con padres e hijos compartiendo protagonismo, y se vivirá un aniversario especial: la escuadra más joven, Nayyirah’s, celebra su décimo aniversario con una sorpresa preparada para los desfiles del 5 y 6 de septiembre.
La presidenta ha explicado que este año no podrá desfilar la característica carroza-castillo de la comparsa, cuya restauración se ha pospuesto a 2026 debido a la prioridad de rehabilitar la sede. Pese a ello, asegura que la comparsa ofrecerá el espectáculo que caracteriza a los “marruecos”, marcado por su particular braceo, la marcialidad en el desfile y el ambiente de hermandad.
Domene espera vivir de forma especial el día 5 de septiembre, cuando recogerá a la madrina y encabezará el desfile como presidenta, tras un año anterior en el que lo vivió como madre de las madrinas. “Será un momento muy especial para mí y para toda la comparsa”, ha afirmado.
Con todos los preparativos listos, el Bando Marroquí se prepara para “comerse las calles” y seguir reforzando la tradición festera que les une cada mes de septiembre.