EL CHOPO Y EL ÁLAMO ES COMO LLAMARSE PACO O FRANCISCO
28 de mayo de 2026
Mari Ángeles Alonso nos ha resuelto el gran misterio de las “nevadas” de mayo: esas bolitas de algodón que vuelan por todas partes no son mini ovejas explotando, sino las semillas de los chopos o álamos, que van felices por la huerta buscando dónde aterrizar.
La pobre pelusilla tiene muy mala fama porque todo el mundo le echa la culpa de las alergias, pero resulta que las verdaderas culpables van de incógnito: las gramíneas y el polen del olivo, que no se ven pero te dejan los ojos como dos tomates.
Y ojo, que chopo y álamo son básicamente el mismo árbol con distinto apodo, como Paco y Francisco, pero en versión botánica.