La decisión se ha abordado en una reunión informativa previa celebrada con representantes de los 14 municipios que integran el consorcio, en la que se han analizado los principales asuntos que se debatirán en la Junta. Según el informe jurídico presentado, el Consorcio cuantifica en 3.187.953,01 euros los daños y perjuicios derivados de la gestión de VAERSA en la planta de tratamiento de Villena. Entre los conceptos incluidos figuran la pérdida de ingresos por la venta de subproductos, el aumento de los costes de eliminación en vertedero y los gastos asociados a emisiones de gases de efecto invernadero.
Estos hechos se remontan a 2024, cuando VAERSA comunicó su imposibilidad de continuar con el encargo de gestión del proyecto.
Ajustes en el tratamiento de residuos
Otro de los puntos destacados es la modificación del contrato con la planta de Cañada Hermosa (Murcia), con el objetivo de ampliar en 9.000 toneladas la capacidad anual de tratamiento. Esta medida responde al incremento de necesidades derivado del traslado temporal de residuos a otras plantas, como las de El Campello o Xixona, durante las obras en la instalación de Villena.
El convenio con la Vega Baja, en revisión
En cuanto al convenio con el Consorcio Vega Baja Sostenible, finalmente se ha decidido retirarlo del orden del día tras las dudas jurídicas planteadas por el alcalde de Villena, Fulgencio Cerdán. La propuesta contemplaba el tratamiento de hasta 39.000 toneladas anuales de residuos procedentes de la Vega Baja en la planta de Villena, que cuenta con una capacidad total de más de 102.000 toneladas, frente a las 63.000 que generan actualmente los municipios del CREA. Según explicó la presidenta del consorcio, Laura Estevan, este acuerdo permitiría optimizar el rendimiento de la planta y reducir el coste por tonelada de residuos, que pasaría de 161,62 euros a 134,89 euros. También incrementaría las compensaciones económicas para Villena, que podrían superar el millón de euros anuales.
No obstante, desde el consorcio se ha optado por analizar con mayor profundidad el convenio e introducir posibles mejoras, como la limitación del acceso diario de camiones o la planificación de rutas que minimicen las afecciones al tráfico.
Búsqueda de equilibrio
Desde el Consorcio CREA insisten en que el objetivo es encontrar la mejor solución para el conjunto de los municipios, combinando eficiencia en el tratamiento de residuos con la reducción de molestias a la ciudadanía. “Seguiremos estudiando el convenio para beneficiar solidariamente a todos los vecinos del consorcio y garantizar las mejores condiciones”, ha señalado su presidenta.