El obispo de la Diócesis de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla, destacó durante su intervención el valor de las raíces históricas y espirituales de la celebración. Munilla reconoció haber descubierto una tradición desconocida para él, subrayando el fuerte arraigo existente en la ciudad. En este sentido, hizo hincapié en la necesidad de ir más allá del cumplimiento externo de los actos: “Las tradiciones tienen que ser cuidadas, pero también comprendidas, porque corremos el riesgo de mantenerlas sin saber realmente qué estamos celebrando”.
Por su parte, la presidenta de la Junta de la Virgen, Dori Flor, puso en valor el carácter vivo del Día del Voto, definiéndolo como “un testimonio de un pueblo que se reúne en torno a su patrona”. Flor destacó la unión entre patrimonio, tradición y fe, y apeló a la responsabilidad colectiva de mantener y transmitir este legado a las futuras generaciones, fortaleciendo los lazos comunitarios bajo el amparo de la Virgen de las Virtudes.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue el reconocimiento a Manolo Muñoz como Socio de Honor de la Junta de la Virgen. Visiblemente emocionado, Muñoz expresó su gratitud por un nombramiento que calificó como “un orgullo para toda la vida”. Durante su intervención, quiso compartir el reconocimiento con todas las personas que han formado parte del trabajo colectivo de la Junta, destacando especialmente el esfuerzo silencioso de quienes han contribuido durante años al mantenimiento de la tradición.
Las declaraciones de los participantes reflejaron así el espíritu de una jornada en la que Villena no solo renueva sus votos históricos, sino que reafirma su compromiso con una tradición que sigue siendo seña de identidad y punto de encuentro para toda la ciudadanía.