EL ESPARTO DA UNA LECCIÓN DE SUPERVIVENCIA EN EL DIA DE LA DESERTIFICACIÓN. DE FLOR EN FLOR
19 de junio de 2026
Mientras los humanos seguimos discutiendo cómo frenar la desertificación, el esparto lleva siglos aguantando el sol, la sequía y nuestras malas decisiones sin pedir ni una gota de ayuda.
Con motivo del Día Mundial de la Lucha contra la Desertificación y la Sequía, nuestra botánica de cabecera Mari Ángeles Alonso, nos habló sobre la diferencia entre desertización —un proceso natural de avance de los desiertos— y desertificación, causada por la acción humana y la degradación del suelo. Tomando como ejemplo las sierras de Villena, se explicó cómo siglos de tala y sobreexplotación han favorecido la pérdida de suelo y vegetación.
La protagonista vegetal de la jornada fue el esparto, una planta perfectamente adaptada a la sequía gracias a sus hojas enrolladas, que reducen la pérdida de agua. Además de resistir las condiciones más duras, el esparto crea pequeños refugios donde prosperan otras especies. También se comparó con el albardín, conocido como «falso esparto», habitual en zonas más húmedas y salinas. Entre ciencia, paisaje y tradición, el esparto se reivindicó como un auténtico superviviente del Mediterráneo.