Hernández ha recordado que el inmueble suma ya siete años cerrado, desde 2018, un periodo en el que “se han perdido tres subvenciones públicas valoradas en 980.000 euros”, se han solicitado prórrogas de concesión patrimonial y se ha encarecido el proyecto inicial debido al incremento del precio de los materiales y los continuos retrasos administrativos.
Solo un 6% ejecutado y discrepancias técnicas
Según ha explicado la portavoz popular, la información facilitada la pasada semana por el edil de Urbanismo confirma que únicamente se ha ejecutado “el 6% del proyecto”, correspondiente a las demoliciones, catas estructurales y trabajos arqueológicos previos.
Ahora, ha añadido, la obra se encuentra bloqueada por un enfrentamiento técnico entre la empresa adjudicataria y la dirección facultativa, que discrepan sobre el alcance de las actuaciones necesarias para reforzar las vigas del edificio y el coste real que ello supondría.
“Lo preocupante”, ha subrayado Hernández, “es que el Ayuntamiento reconoce que no existe ni fecha orientativa para retomar los trabajos”, una incertidumbre que, a juicio del PP, “puede eternizar la obra y generar daños irreparables” en un edificio histórico que se encuentra parcialmente abierto, sin calefacción y expuesto a humedades desde su cierre.
El PP exige un informe urgente sobre el estado del edificio
Ante este escenario, el Partido Popular reclamará oficialmente:
– Un informe urgente a la Dirección Facultativa para determinar si la parada de las obras y la situación actual del inmueble pueden estar provocando un deterioro adicional en su estado de conservación.
– Una evaluación del impacto económico acumulado, que el PP cifra ya en más de 1,7 millones de euros entre subvenciones perdidas, incrementos presupuestarios y sobrecostes derivados de los retrasos.
La edil ha recordado además que el cierre del Palacio Consistorial “ha obligado a dispersar los servicios municipales por toda la ciudad”, generando “molestias continuas para los vecinos que necesitan realizar gestiones” y complicando la organización interna del personal, tal y como —aseguró— ha apuntado la propia intervención municipal en informes previos.
A esto se suma, ha añadido, el perjuicio para los mayores de Villena, que han visto cómo se reducían los espacios que históricamente utilizaban para desarrollar actividades en el edificio.
“Un daño que Villena no se puede permitir”
Hernández ha lamentado que, siete años después de su cierre, el Palacio Consistorial siga sin una solución viable a la vista: “La obra está paralizada indefinidamente y cada mes que pasa aumenta el coste económico, el deterioro del edificio y el perjuicio para la ciudadanía”.
El Partido Popular formalizará en las próximas horas la solicitud de informes y advierte de que seguirá exigiendo responsabilidad y transparencia sobre un proyecto “que Villena no puede permitirse perder”.