Según ha detallado la edil, el polideportivo permanece cerrado de forma preventiva mientras se refuerza la cubierta del pabellón y se revisan todos los elementos susceptibles de riesgo. La previsión municipal es que, si los informes técnicos lo permiten, el recinto pueda reabrir entre esta tarde y mañana, recuperando la mayor parte de la actividad deportiva, siempre con plenas garantías de seguridad.
La zona más afectada ha sido la Solana, que continuará cerrada durante aproximadamente dos meses tras la caída de tres torres de iluminación, una de ellas en la madrugada del domingo al lunes y las otras dos durante la tarde del miércoles, coincidiendo con el momento de mayor intensidad del viento. Aprovechando este cierre, el Ayuntamiento adelantará la resiembra del césped, prevista inicialmente para finales de febrero, y procederá además a la renovación del sistema de iluminación, que pasará a tecnología LED.
El temporal también ha provocado la caída de numerosas ramas y árboles, lo que ha obligado a actuar con una empresa especializada para eliminar cualquier riesgo para los usuarios. En algunos casos, se ha optado por la tala completa de ejemplares dañados, especialmente de la especie olmo pumila, mientras que otros árboles, como los plátanos, apenas han sufrido incidencias. La Concejalía estudiará ahora cómo reordenar y replantar las zonas afectadas.
Otros daños registrados incluyen la retirada completa de los banquillos del campo de Luiche, que han quedado totalmente destrozados, y el desplazamiento de la colchoneta de la pista de atletismo, ya recolocada. En el pabellón cubierto, además del refuerzo inmediato de la cubierta, será necesario reponer varias placas, una actuación que se prolongará durante las próximas semanas, aunque no impedirá la celebración de competiciones.
Maite Gandía ha subrayado que los trabajos de recuperación se están realizando de forma coordinada entre las concejalías de Deportes y Servicios, el plan de empleo municipal y empresas externas, con el objetivo de restablecer la actividad deportiva lo antes posible. El pasado fin de semana fue necesario suspender más de una veintena de partidos, y el Ayuntamiento confía en que este fin de semana la competición pueda desarrollarse con normalidad, siempre que Urbanismo confirme que no existe ningún riesgo.
En cuanto a la valoración económica de los daños, la edil ha explicado que aún no se ha podido cuantificar con exactitud, ya que se está determinando qué parte cubrirá el seguro y es necesario contar con datos oficiales sobre la intensidad del viento. No obstante, ha avanzado que el coste podría situarse entre los 150.000 y los 200.000 euros, solo teniendo en cuenta las torres de iluminación.
Finalmente, Gandía ha señalado que los técnicos municipales analizan las causas de la caída de las torres, instaladas en 2019, descartando por el momento fallos de calidad y apuntando a la combinación de la altura de las estructuras, el peso de los focos y la fuerza excepcional del viento, que pudo generar un efecto remolino en esa zona concreta del polideportivo.