Los populares consideran que el debate se llevó a pleno “sin el trabajo necesario” y sin incluir alegaciones concretas que mejoren las condiciones para la ciudad, por lo que plantearon el aplazamiento del acuerdo en el seno del consorcio. Desde el PP sostienen que el modelo “lógico y justo” pasa por que cada territorio gestione sus propios residuos con sus infraestructuras, aunque reconocen que la situación actual obliga a trasladar residuos entre distintas zonas ante la falta de instalaciones suficientes en algunos consorcios.
En este sentido, recuerdan que la llegada de residuos de otras comarcas, como la Vega Baja, “no es algo nuevo”, ya que la planta de Villena ha tratado toneladas procedentes de otros territorios en años anteriores. Asimismo, consideran injustificada la urgencia del pleno extraordinario al estar previsto un pleno ordinario en la misma semana, interpretando esta convocatoria como una estrategia para “generar un titular político” más que para alcanzar acuerdos.
Propuestas para minimizar el impacto
A pesar de su rechazo inicial, el Grupo Popular advierte de que, si el convenio sigue adelante, lo responsable sería negociar para reducir su impacto en Villena y mejorar las compensaciones económicas. Entre las medidas propuestas destacan la reducción del plazo del acuerdo, el aumento de las compensaciones para la ciudad, la fijación de límites de toneladas y un mayor control sobre el tratamiento y destino final de los residuos. En este sentido, recuerdan que la planta de Villena es una instalación de tratamiento donde los residuos se separan y el rechazo se traslada a vertederos ubicados en otros municipios.
Debate sobre el impacto en la ciudad
El PP subraya que, a su juicio, “las únicas toneladas que realmente se van a quedar en Villena son las asociadas a las plantas fotovoltaicas que ya rodean la Sierra de Salinas”, criticando además la falta de oposición del equipo de gobierno en ese ámbito.
Por último, los populares insisten en que la situación actual debe entenderse como una medida transitoria, defendiendo que la solución definitiva pasa por dotar a cada consorcio de sus propias infraestructuras de gestión de residuos. “Ante una situación que no es la ideal, lo responsable es trabajar para que sea lo menos perjudicial posible para Villena”, concluyen desde el Grupo Popular.