Barbieri, fundador del club y residente en Villena desde hace cinco años, recuerda que el Hockey Club Villena nació hace apenas tres temporadas prácticamente desde cero: sin jugadores, sin horarios estables, sin espacio de almacenamiento y entrenando en una pista escolar descubierta y sin las condiciones adecuadas para la práctica del hockey sobre patines.
A pesar de ello, destaca que el proyecto comenzó gracias a la ilusión de un pequeño grupo de niños y niñas y al trabajo constante de promoción realizado en los colegios de la ciudad. “Empezamos porque creíamos en Villena y en su gente”, señala en el escrito.
El presidente recuerda además que el hockey no es un deporte ajeno a la historia de la ciudad, sino una disciplina con tradición en Villena desde los años 70 y vinculada históricamente a la pista de patinaje del polideportivo.
En apenas tres años, el club ha experimentado un importante crecimiento deportivo y social. Actualmente cuenta con diez equipos compitiendo en ligas autonómicas y más del 60% de sus deportistas son niñas. Dos equipos femeninos participarán esta temporada en los sectores sur del Campeonato de España en categorías alevín e infantil.
Entre los logros deportivos alcanzados en este tiempo destacan varios títulos autonómicos y clasificaciones para fases finales frente a clubes con mayor tradición e infraestructuras más consolidadas.
Sin embargo, Barbieri advierte de que la continuidad y crecimiento del proyecto se encuentran “seriamente amenazados” por el deterioro progresivo de la pista del polideportivo municipal.
En la carta denuncia problemas relacionados con el viento, la lluvia, la acumulación de hojas, las goteras, la iluminación, el estado de las vallas y redes o la accesibilidad de los vestuarios, circunstancias que obligan frecuentemente a suspender o aplazar entrenamientos y partidos oficiales.
Según explica, estas condiciones no solo afectan al desarrollo deportivo y a la seguridad de los jugadores y jugadoras, sino también a la imagen que Villena proyecta ante otros clubes y federaciones.
El presidente reconoce sentirse “cansado” y “deprimido” por las dificultades constantes que atraviesa el club para desarrollar su actividad en igualdad de condiciones respecto a otras entidades deportivas.
Además, lamenta que desde hace meses no puedan admitir nuevos niños y niñas por falta de espacio y horarios disponibles.
Aun así, Barbieri insiste en que el Hockey Club Villena no pide privilegios, sino “dignidad” y unas condiciones adecuadas para seguir creciendo. También reivindica el esfuerzo de las familias, la implicación de los deportistas y el compromiso de quienes han convertido el hockey sobre patines en un proyecto deportivo con identidad propia dentro de la ciudad.
La carta concluye con una defensa del valor del deporte como herramienta educativa y de cohesión social, así como del papel que el Hockey Club Villena quiere seguir desempeñando como embajador de la ciudad dentro y fuera de la Comunitat Valenciana.