En su lugar, el equipo de jardinería tiene previsto plantar un ejemplar de abeto (Abies pinsapo) de unos cinco metros de altura, actuación que se completará a lo largo de la próxima semana.
El concejal de Medio Ambiente, Francisco Iniesta, ha explicado que lo más importante es la seguridad de los transeúntes, puesto que un ejemplar muerto supone a corto y medio plazo un alto riesgo de caída de ramas o del colapso del propio árbol, en una de las zonas más transitadas de la ciudad. Sin embargo, ha asegurado que el alcorque se preparará para sustituir este árbol por otro diferente y no perder masa arbórea en el entorno urbano.