La ruta, considerada de dificultad moderada, transcurrió por el entorno del Parque Natural del Montgó y permitió a los participantes recorrer senderos con tramos pedregosos, zonas irregulares y áreas próximas al acantilado que obligaron al grupo a extremar la precaución durante todo el recorrido.
Desde la organización destacan que la actividad se desarrolló con especial atención a la seguridad, adaptando el ritmo a los más pequeños y fomentando valores como el respeto por el entorno natural y la importancia de disfrutar de la montaña con responsabilidad.
La llegada a la Cova Tallada fue uno de los momentos más esperados de la jornada. La impresionante cavidad, excavada durante siglos para la extracción de piedra tosca, sorprendió a todos los participantes por su espectacular integración entre mar y montaña, así como por su gran valor histórico y paisajístico.
Uno de los momentos más emocionantes llegó al adentrarse en el interior de la cueva, donde adultos y niños pudieron explorar algunos de sus rincones más sorprendentes en una experiencia cargada de aventura y descubrimiento.
Además, los más valientes aprovecharon la ocasión para darse un baño en las aguas próximas a la cueva, añadiendo un componente aún más lúdico a una jornada marcada por el buen ambiente y la convivencia.
Como cierre de la actividad, los participantes compartieron una comida de picnic, una tradición ya habitual en las salidas organizadas por la sección familiar del Centro Excursionista de Villena, donde no faltaron las conversaciones, las anécdotas y los planes para futuras rutas.
Desde el colectivo animan a las familias amantes de la naturaleza y la montaña a sumarse a esta iniciativa, que busca fomentar hábitos saludables, el contacto con el entorno natural y la creación de experiencias compartidas entre generaciones.