El objetivo ha sido claro: generar un terreno menos hostil en la comunidad en la que vivimos, acercándonos desde el respeto y la empatía. Porque está bien que “las locas y los locos” –como algunos nos han llamado desde el prejuicio– luchen por sus derechos, pero seremos más grandes y más bellas si lo hacemos junto a toda la comunidad.
Todas las personas, en algún momento de nuestras vidas, hemos podido sentirnos señaladas por nuestra apariencia, identidad, orientación sexual o simplemente por no encajar en ciertos moldes sociales. Y también, en algún momento, hemos podido señalar a otras. En esta sociedad no hace falta llevar una “chapita” de diagnóstico para sentirse excluida: basta con no encajar.
Por eso, Estigma Festival vuelve a recordarnos que, a pesar de nuestras diferencias, cuando te acercas a algo desconocido, descubres que nos parecemos más de lo que creemos.
Cerramos esta edición con una enorme satisfacción y con una conclusión tan sencilla como poderosa, una invitación a generar belleza y bienestar en lo cotidiano:
Dejar salir antes de entrar
Pedir las cosas por favor
Y dar siempre las gracias
Desde Espacio Yanana, queremos agradecer profundamente a todas las entidades colaboradoras, a todos los y las profesionales que hacen posible este festival, y también a ti, que lo haces crecer con tu presencia y tu compromiso.
Porque como decimos siempre en Espacio Yanana:
«CUANTOS MÁS SEAMOS, MÁS FÁCIL PARA DARLE LA VUELTA A UN COCHE.»