La iniciativa se enmarca dentro del compromiso social y cooperativo de la entidad villenense, especializada en asesoramiento integral y apoyo tecnológico para cooperativas de trabajo asociado y proyectos sostenibles.
Gracias a esta colaboración, Alma Salada cuenta ya con una infraestructura digital propia que permitirá ampliar el alcance de sus acciones solidarias y facilitar el acceso a sus productos y actividades benéficas. La web del proyecto funciona bajo el dominio almasaladavibes.es.
Desde Impulso Cooperativo explican que el apoyo incluye tanto el dominio web como el alojamiento y el mantenimiento técnico anual, servicios fundamentales para el funcionamiento y la visibilidad de cualquier plataforma digital.
Un proyecto nacido del dolor convertido en solidaridad
Detrás de Alma Salada se encuentran Marta Pérez y Andrea Puche, dos jóvenes de Villena que decidieron transformar una experiencia personal muy dura en una iniciativa solidaria. Ambas perdieron en 2025 a una amiga en común a causa de un tumor maligno poco frecuente y, a partir de ahí, comenzaron un proyecto destinado a recaudar fondos para la investigación de este tipo de enfermedades.
La iniciativa comenzó con la venta de camisetas, sudaderas y tote bags solidarias a precios populares, destinando la totalidad de los beneficios a la investigación de tumores raros.
Para dar forma al proyecto contaron también con el apoyo de APAC Villena, la Asociación de Personas Afectadas por el Cáncer de Villena, que facilitó el contacto con diferentes entidades vinculadas a la investigación oncológica. Finalmente, Alma Salada decidió destinar sus beneficios a la Fundación Mari Paz Jiménez Casado.
Más de 2.000 productos vendidos
En poco más de un año de trayectoria, el proyecto ha conseguido una importante respuesta social. Según explican sus impulsoras, ya han vendido más de 400 camisetas, más de 700 tote bags y más de 1.000 sudaderas solidarias.
Marta Pérez y Andrea Puche destacan además el respaldo recibido por parte de empresas, asociaciones y ciudadanía de Villena, señalando que “el alcance y la entrega de las personas y empresas de la ciudad ha sido brutal”.
La iniciativa ha evolucionado además más allá de la venta de productos y actualmente participa también en talleres benéficos, conciertos, ferias y distintos eventos solidarios con el objetivo de seguir dando visibilidad a la investigación de tumores poco frecuentes.
Tecnología al servicio de la solidaridad
Desde Alma Salada valoran especialmente la importancia de contar con una página web propia, ya que les permite ampliar el alcance de su labor y facilitar el seguimiento de todas sus actividades y campañas.
Por su parte, Impulso Cooperativo subraya que este tipo de colaboraciones forman parte de su manera de entender el modelo cooperativo y empresarial, apostando por proyectos que generan impacto social positivo y fortalecen el tejido solidario local.
Las impulsoras de Alma Salada aseguran que continuarán trabajando para seguir ampliando el proyecto, desarrollando nuevos productos y promoviendo la concienciación sobre la importancia de investigar este tipo de enfermedades raras.