Martínez ha explicado que esta tercera fase del polígono El Rubial es la primera que se plantea con carácter plurianual, abarcando los ejercicios 2025 y 2026, lo que ha permitido acometer una actuación de mayor envergadura. A pesar de los ajustados plazos iniciales derivados del retraso en la resolución de la subvención del IVACE, el edil ha señalado que se ha logrado cumplir con los trabajos correspondientes a 2025, garantizando así la ayuda económica, y que la parte prevista para 2026 avanza con plazos más holgados. En conjunto, las tres fases del proyecto suponen una inversión cercana a los 2,5 millones de euros.
El responsable municipal ha subrayado que estas obras responden a la necesidad de adaptar el polígono a la realidad industrial actual, marcada por una mayor diversificación económica y nuevas exigencias logísticas y tecnológicas. Entre las mejoras, ha destacado la reordenación del tráfico, la creación de zonas de aparcamiento y carga y descarga, la mejora de la seguridad para los trabajadores y la dotación de servicios como la fibra óptica, elementos esenciales para el funcionamiento de las empresas actuales.
En cuanto a la situación económica de Villena, Martínez ha afirmado que la ciudad goza de una “industria diversa y sana”, lo que considera clave para la estabilidad del empleo. Ha puesto como ejemplo empresas locales que han triplicado su plantilla en los últimos años o compañías que, tras trasladarse a Villena, han anunciado nuevas ampliaciones y la creación de decenas de puestos de trabajo. A su juicio, más allá de atraer nuevas inversiones, resulta fundamental cuidar y consolidar las empresas ya implantadas en el municipio.
El concejal también se ha referido al elevado número de obras que se están ejecutando actualmente en la ciudad, como las realizadas en la avenida Constitución, la plaza de las Malvas o distintos barrios. Según ha explicado, esta situación responde a la necesidad de recuperar inversiones que no se pudieron realizar en etapas anteriores y a la urgencia de renovar infraestructuras básicas, especialmente las redes de saneamiento, muchas de ellas obsoletas. Martínez ha señalado que el Ayuntamiento cuenta con un diagnóstico que cifra en decenas de millones de euros la inversión necesaria para modernizar estas infraestructuras a largo plazo.
Finalmente, el edil ha destacado el alto índice de arraigo de Villena, superior al 50%, como un indicador del buen momento económico y de calidad de vida de la ciudad. En este sentido, ha señalado que la diversidad del tejido productivo y las oportunidades laborales permiten que muchas personas que se formaron o trabajaron fuera decidan regresar y establecerse de nuevo en su ciudad natal, contribuyendo así al desarrollo económico y social del municipio.