Saiz ha señalado que uno de los grandes retos de la producción ha sido recrear los distintos espacios del tren y mantener el ritmo y la tensión dramática durante toda la representación. “El público se sube al tren y viaja con nosotros”, ha afirmado, subrayando que la combinación de música, iluminación, vestuario y movimiento escénico convierten la obra en una experiencia inmersiva.
La producción cuenta con once intérpretes sobre el escenario y una cuidada ambientación inspirada en 1934. Según ha explicado el director, el vestuario, la escenografía y la banda sonora juegan un papel fundamental en la construcción de la atmósfera de suspense que caracteriza a la obra.
Uno de los nombres más destacados del reparto es el actor Juanjo Artero, que da vida a Hércules Poirot. José Saiz ha reconocido que el actor asumió el reto con ciertas dudas iniciales, aunque finalmente consiguieron crear “un Poirot a medida de Juanjo”. “Tiene una presencia escénica muy grande y está rodeado de actores con muchísimo talento”, ha destacado.
El director ha asegurado además que la adaptación teatral consigue sorprender incluso a quienes ya conocen el desenlace de la novela. “Hay espectadores que olvidan completamente el final y entran de nuevo en la duda”, ha señalado.
Saiz, vinculado al teatro desde hace décadas como actor, director y productor, ha hablado también sobre la pasión que sigue sintiendo por las artes escénicas. “El teatro es una gran droga. Caes en esa marmita de pequeño y ya no te lo puedes quitar”, ha confesado.
La representación tendrá lugar este sábado en el Teatro Chapí y, según ha avanzado el director, el público podrá disfrutar de “una gran puesta en escena, un gran elenco y muchísimas cosas que ver sobre el escenario”. “Hay momentos en los que el texto pasa a un segundo plano porque cobran protagonismo la música, la luz o la escenografía”, ha concluído.