Ante esta situación, el colectivo ha puesto en marcha una encuesta entre el profesorado de la comarca con el objetivo de decidir de forma conjunta la convocatoria de una huelga indefinida a partir del mes de mayo. Según explican, esta consulta refleja el creciente malestar en los centros educativos, donde los docentes consideran que la administración “ignora de forma sistemática la realidad de las aulas”.
Desde la Asamblea critican la falta de propuestas concretas por parte de la Conselleria y aseguran que esta inacción responde a una política que, a su juicio, “degrada progresivamente la educación pública”. Entre las principales quejas señalan el mantenimiento de ratios elevadas, la falta de climatización en las aulas, la pérdida de poder adquisitivo del profesorado, los recortes en plantillas y lo que consideran ataques al valenciano.
El colectivo también ha rechazado “con contundencia” cualquier intento de responsabilizar al profesorado de posibles perjuicios al alumnado derivados de las movilizaciones. En este sentido, defienden que las protestas buscan precisamente evitar que se consoliden nuevos recortes y condiciones que, aseguran, sí afectan negativamente a la calidad educativa.
Asimismo, han querido trasladar un mensaje de tranquilidad a las familias, garantizando que el alumnado será evaluado con normalidad y que el profesorado mantiene su compromiso con el sistema educativo, siempre que —afirman— la administración no obstaculice su funcionamiento.
Por todo ello, la Asamblea Docente del Alto Vinalopó exige a la Conselleria que atienda sus demandas y plantee medidas reales. De no producirse avances, advierten de que el profesorado está dispuesto a intensificar las movilizaciones y sostener una huelga indefinida hasta lograr cambios efectivos en el sistema educativo público.