El presidente de la asociación, Rafa Bravo, anunció que este año se volverá a celebrar el Día de San Crispín, una tradición considerada parte del patrimonio cultural de Villena. “Es importante recuperar lo nuestro y creemos que, al igual que con esta fiesta, la Torre que un día fue derribada podría ser también una realidad para que nuestra ciudad recupere su patrimonio perdido”, señaló.
Durante el acto, José Ramón Morales, presidente del Salicornio, agradecía el apoyo de la asociación vecinal en esta reivindicación común. Por su parte, Pepe Pastillo recordó que el barrio de Las Cruces también sufrió la pérdida de su ermita de San Crispín, símbolo histórico de la zona. En reconocimiento, entregó a Rafa Bravo una réplica de la Torre del Orejón como muestra de la colaboración entre colectivos.
El encuentro concluyó con la tradicional foto de familia en las escaleras de la Plaza Mayor, símbolo de la unión ciudadana en favor del patrimonio histórico de Villena. La próxima cita ya tiene fecha: jueves 30 de octubre.