Según han explicado, tras la huelga del pasado 11 de diciembre, el profesorado depositó sus expectativas en una nueva etapa de diálogo con la Conselleria. Sin embargo, aseguran que “la negociación sigue sin llegar” y que la situación actual genera un profundo malestar entre el colectivo docente, especialmente al comprobar que otros sectores, como la enseñanza concertada, sí han recibido propuestas concretas.
Reivindicaciones que van más allá del profesorado
Las docentes han querido subrayar que las reivindicaciones no responden únicamente a mejoras laborales, sino que afectan directamente a la calidad del sistema educativo. Entre las principales demandas destacan la reducción de ratios en las aulas, el aumento de personal especializado y la mejora de las infraestructuras.
“Cada vez tenemos alumnado con más necesidades y no llegamos a atenderlos como merecen”, han señalado, insistiendo en que esta situación genera frustración entre los propios docentes y repercute en el aprendizaje del alumnado.
En este sentido, también han denunciado las condiciones de muchos centros educativos, donde aseguran que se soportan temperaturas extremas tanto en verano como en invierno. “Somos los únicos edificios públicos sin sistemas de climatización”, han lamentado.
A nivel local, han puesto como ejemplo la situación de varios centros de Villena, como el colegio Príncipe don Juan Manuel, que lleva cuatro años en barracones, o el Santa Teresa, con deficiencias estructurales pendientes de solución.
Un movimiento que crece desde los centros
Ante la falta de avances institucionales, el profesorado ha optado por reforzar su organización desde la base. En los últimos meses han surgido asambleas en los propios centros educativos, una iniciativa que ya se ha extendido por toda la Comunitat Valenciana.
En Villena, prácticamente todos los centros se han sumado a esta red, que permite coordinar acciones, compartir información y visibilizar las reivindicaciones. A nivel autonómico, ya se contabilizan alrededor de 130 asambleas, lo que refleja, según las docentes, “un descontento generalizado que nunca se había visto con esta intensidad”.
Manifestación el 30 de marzo y huelga el día 31
Como próximas acciones, el colectivo ha convocado una manifestación en Villena el próximo 30 de marzo a las 19:30 horas, con salida desde Salesianos y final en el Teatro Chapí. Esta movilización precederá a la jornada de huelga prevista para el 31 de marzo en toda la Comunitat Valenciana.
El objetivo, explican, es implicar a toda la ciudadanía y visibilizar que “defender la educación pública es defender el futuro”. En este sentido, han hecho un llamamiento a familias y sociedad en general para que respalden las protestas.
Además, no descartan endurecer las medidas si no se producen avances, ya que los sindicatos plantean una posible huelga indefinida a partir del mes de mayo. “Es el momento de salir de la sala de profesores y llevar las reivindicaciones a la calle”
Las docentes coinciden en que el colectivo ha llegado a un punto límite tras años acumulando problemas estructurales, sobrecarga laboral y falta de recursos. “Las quejas que siempre se han quedado en la sala de profesores han salido ya a la calle”, han afirmado.
En este contexto, consideran que la movilización es también una forma de educación en valores para el alumnado: “En democracia, las cosas se pelean, se luchan y se consiguen”.