El protocolo contempla la movilización de medios humanos y materiales especializados, preparados para actuar de forma inmediata ante episodios de nieve, hielo u otras adversidades meteorológicas que puedan afectar a la circulación. Los equipos y el utillaje se encuentran distribuidos en distintos almacenes y emplazamientos estratégicos, especialmente en zonas y carreteras con mayor riesgo.
El diputado de Carreteras, Arturo Poquet, ha explicado que, además de la actuación ante emergencias, el dispositivo incluye una labor preventiva, con recorridos periódicos de vigilancia y el extendido de sal en los tramos más susceptibles de heladas, con el objetivo de garantizar la seguridad vial.
Tal y como ha recordado Poquet, la Diputación gestiona una red viaria cercana a los 1.000 kilómetros, que da acceso a la práctica totalidad de los 141 municipios de la provincia de Alicante, muchos de ellos de menor población y situados en áreas de montaña, donde los problemas de vialidad invernal pueden ser más frecuentes.
Para este periodo se han movilizado diez capataces, 60 auxiliares de carreteras, diez naves almacén distribuidas por la provincia, diez camiones con grúa, diez furgonetas, tres expendedoras de sal y tres cuchillas quitanieves. A estos recursos se suman tres empresas colaboradoras con medios propios y disponibilidad permanente ante emergencias, así como dos quitanieves adicionales adscritas en exclusiva a la red provincial.
Desde la Diputación se insiste en que este dispositivo permite responder con rapidez y eficacia ante cualquier contingencia meteorológica, asegurando la accesibilidad y la seguridad en las carreteras provinciales durante el invierno.