En el caso de Villena, la residencia está protagonizada por el compositor Bernat Cucarella y la clarinetista Alba Francés, quienes han trabajado durante cinco días en la ermita de San Antón en un proyecto de experimentación en torno a las posibilidades del clarinete.
La investigación parte de una pregunta: cómo conseguir que un instrumento monofónico, concebido para producir una única voz, pueda generar varias voces simultáneamente. Para ello, ambos artistas están combinando la interpretación del clarinete con recursos electrónicos y visuales que permiten ampliar las posibilidades expresivas del instrumento.
El resultado de este proceso se ha articulado en forma de concierto didáctico, en el que los artistas explicarán al público la investigación realizada y mostrarán diferentes ejemplos desarrollados durante su estancia en Villena. La presentación está prevista para este viernes a las 11:30 horas en la ermita de San Antón.
El proyecto no parte de cero. Cucarella ha explicado que ambos comenzaron a trabajar en esta línea hace tres o cuatro años durante otra residencia artística, aunque entonces la investigación se limitó a elementos acústicos. La estancia en Villena les ha permitido incorporar nuevos medios, como la proyección, los recursos visuales y la electrónica, y continuar desarrollando una propuesta que aspiran a poder convertir en el futuro en un concierto completo.
Un espacio y tiempo dedicados exclusivamente a crear
Los artistas han valorado especialmente la oportunidad de disponer durante cinco días de la ermita de San Antón con libertad para organizar sus jornadas de trabajo. Para Cucarella, contar simultáneamente con “un espacio y un tiempo” en el que dejar a un lado las preocupaciones cotidianas y centrarse exclusivamente en la creación supone “un privilegio”.
La residencia tiene además un componente relacionado directamente con las consecuencias de la DANA. Ambos artistas residían en Catarroja cuando se produjo el episodio. Aunque su vivienda, situada en una segunda planta, no sufrió daños directos, sí resultaron afectados el garaje y el vehículo y tuvieron importantes dificultades para desplazarse y continuar con su actividad profesional. Esta situación les obligó a abandonar temporalmente el municipio y trasladarse durante varios meses a casa de familiares.
Con esta iniciativa, la Casa de la Cultura suma la ermita de San Antón a los espacios destinados a la creación artística en Villena y colabora en un programa que pretende facilitar a los profesionales afectados por la DANA las condiciones necesarias para retomar, desarrollar y dar continuidad a sus proyectos culturales.