En el comunicado, la familia muestra su malestar ante las explicaciones ofrecidas por el Consistorio, que habría atribuido lo ocurrido a posibles actos vandálicos previos. Una justificación que consideran “inaceptable”, al entender que existían medidas para garantizar la seguridad de las instalaciones, especialmente cuando —según indican— otra portería del mismo recinto sí se encontraba correctamente fijada.
Falta de respuesta institucional
La madre denuncia también que, transcurrida más de una semana desde el accidente, no ha recibido ningún tipo de contacto por parte de la administración local interesándose por el estado del menor. “Durante todo este tiempo nadie ha mostrado el más mínimo interés en preguntar por su estado de salud”, señala en el escrito, calificando esta actitud de “preocupante” dada la gravedad de los hechos.
Reclamación de responsabilidades
Además del impacto físico y emocional, la familia asegura que el Ayuntamiento ha rechazado hacerse cargo de los gastos derivados de la atención de emergencia, trasladándoles una factura que consideran que no les corresponde asumir.
Ante esta situación, la madre no descarta elevar el caso al Defensor del Pueblo para que se evalúe la actuación llevada a cabo. El comunicado concluye calificando lo ocurrido como “una clara negligencia” y reclamando “responsabilidad y justicia”, así como visibilidad para evitar que hechos similares puedan repetirse en el futuro.