La investigación, desarrollada por el Área de Investigación del Puesto Principal de Villena, se inició en septiembre del pasado año gracias a la intensa labor operativa de los agentes, las vigilancias continuas y los testimonios vecinales, que alertaban de un creciente clima de inseguridad en la zona. Según estas informaciones, era constante el trasiego de personas, muchas de ellas con antecedentes, que acudían a una vivienda durante breves intervalos para adquirir sustancias estupefacientes.
Las pesquisas permitieron confirmar el modus operandi del grupo, basado en la venta directa desde el domicilio, con una organización jerarquizada y bien estructurada. El clan, ya conocido por los investigadores tras ser desmantelado en 2022 en la operación Duamar, estaba liderado por una mujer de 49 años, encargada de dirigir la actividad y realizar las ventas. Su hermana, de 46 años, custodiaba la droga, mientras que las hijas de la cabecilla, dos jóvenes de 19 años, realizaban labores de apoyo como transporte, vigilancia o sustitución en el punto de venta.
Además del tráfico de sustancias como cocaína, heroína, hachís, marihuana y metanfetamina, el grupo utilizaba métodos avanzados para el blanqueo de capitales, incluyendo plataformas de pago mediante dispositivos móviles y la adquisición de criptomonedas.
La operación culminó los días 25 y 26 de marzo con la detención de las cuatro integrantes del clan y el registro del inmueble investigado. Como resultado, los agentes intervinieron 18 gramos de cocaína, 134 gramos de hachís, más de mil euros en efectivo, cinco teléfonos móviles de última generación, balanzas de precisión y diverso material para la manipulación de la droga.
Tras su puesta a disposición judicial, la líder del grupo y su hermana ingresaron en prisión. A todas ellas se les imputan delitos de tráfico de drogas, pertenencia a grupo criminal y blanqueo de capitales. La instrucción del caso ha sido asumida por el Tribunal de Instancia de Villena.
Desde la Guardia Civil se ha destacado la importancia de esta operación, que supone un nuevo golpe contra el tráfico de drogas en la comarca y una mejora significativa de la seguridad ciudadana en Villena.