Las investigaciones se iniciaron en junio tras recibirse informaciones anónimas que alertaban de “movimientos extraños” y de la presencia de “personas desconocidas” en el lugar. Durante las primeras inspecciones, los agentes detectaron señales propias de este tipo de cultivos: puertas y ventanas tapiadas, cámaras de vigilancia, aparatos de aire acondicionado con tubos de extracción y filtros de carbono para enmascarar el olor.
El 20 de junio, una patrulla de la Guardia Civil de Sax interceptó una furgoneta que salía de la nave investigada. En su interior se hallaron restos de tierra, tallos y hojas de marihuana. Su ocupante, un varón de 54 años, fue detenido. Poco después, los agentes realizaron un registro en el inmueble, donde confirmaron la existencia de la plantación y se incautaron de la droga.
En los días siguientes, las pesquisas permitieron identificar a un segundo sospechoso, un vecino de Petrer de 58 años que había alquilado la furgoneta utilizada. Fue detenido el 22 de junio.
Ambos fueron puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de Villena acusados de un delito contra la salud pública por cultivo de marihuana. La autoridad judicial decretó prisión comunicada y sin fianza para el primero de ellos, mientras que el segundo quedó en libertad provisional.
La Guardia Civil ha señalado que las investigaciones continúan abiertas y ha reiterado su compromiso en la lucha contra el tráfico de drogas y las plantaciones ilegales.