Según explica la plataforma en un comunicado, la lechuza desfiló sobre el brazo de una festera montada a caballo y, a juicio del colectivo, las imágenes muestran al animal aleteando reiteradamente, intentando separarse del punto de apoyo y con dificultades para mantenerse estable mientras avanzaba el caballo.
La organización interpreta este comportamiento como compatible con una situación de «miedo, intenso estrés y padecimiento». También muestra su preocupación por el sistema de sujeción del ave y sostiene que una pérdida de apoyo en esas circunstancias podría ocasionarle lesiones.
Estas valoraciones corresponden a la Plataforma Animalista de Villena y se realizan a partir de las imágenes difundidas del desfile.
Cuestionan las condiciones del desfile
El colectivo pone también el foco en el entorno al que estuvo expuesto el animal. Recuerda que la lechuza es un ave de hábitos fundamentalmente nocturnos y señala que participó en un desfile a plena luz del día, con miles de espectadores y en un ambiente caracterizado por la música, las voces, los disparos y el movimiento del caballo.
La plataforma considera que la combinación de estos estímulos resulta difícilmente compatible con las necesidades naturales y comportamentales de esta especie.
En su comunicado, el colectivo deja claro que su posición no pretende cuestionar las Fiestas de Moros y Cristianos ni el trabajo realizado por comparsas, escuadras y festeros. De hecho, sus integrantes se identifican también como festeros y festeras y defienden que precisamente el valor de las celebraciones para Villena hace necesario que estas evolucionen para adaptarse a los actuales criterios de bienestar animal.
Piden protocolos y supervisión veterinaria
A raíz de lo ocurrido, la Plataforma Animalista solicita al Ayuntamiento de Villena y a la Junta Central de Fiestas que revisen y modifiquen la normativa de los desfiles para incorporar expresamente criterios de bienestar animal y protocolos específicos para aquellos actos en los que participen animales.
Entre sus propuestas se encuentra que los desfiles con presencia de animales cuenten con un veterinario responsable de supervisar su bienestar. Según plantea el colectivo, este profesional debería comprobar las condiciones en las que participan y tener capacidad para impedir o suspender su presencia cuando detecte signos de miedo, agotamiento, estrés, lesiones u otras circunstancias que pudieran comprometer al animal.
La plataforma se dirige además expresamente a la Escuadra Especial de las Turcas, a la que pide que en futuras ediciones prescinda de animales en su puesta en escena. El colectivo destaca el trabajo, los trajes y la espectacularidad de la escuadra y considera que cuenta con suficientes elementos propios para desarrollar su desfile sin recurrir a animales.
«Una lechuza no es atrezzo»
Más allá del episodio concreto del pasado 5 de septiembre, la organización plantea una reflexión sobre la utilización de fauna silvestre con fines de exhibición.
La Plataforma Animalista recuerda que administraciones y entidades de protección de la fauna trasladan habitualmente a la ciudadanía la necesidad de no capturar ni molestar a los animales silvestres y respetar sus ciclos y necesidades. A su juicio, ese mensaje resulta difícil de compatibilizar con su utilización como elemento escénico en espectáculos multitudinarios.
El comunicado concluye defendiendo que la evolución de las fiestas y el respeto hacia los animales no tienen por qué entrar en conflicto: «La tradición, la belleza y la espectacularidad de nuestros desfiles son perfectamente compatibles con una sociedad que exige cada vez un mayor respeto hacia los animales».
Y resume su reivindicación con una última frase: «Una lechuza no es atrezzo. Es un ser vivo cuyas necesidades y bienestar deben estar por encima de cualquier efecto escénico».