Marco denunció la crítica situación que atraviesa la atención sanitaria en la comarca del Alto Vinalopó, especialmente tras los meses de verano. Según explicó, los retrasos en atención primaria han llegado a ser de hasta 30 días para conseguir cita con el médico de cabecera, lo que ha provocado un colapso en urgencias. “No lo digo por decirlo, yo mismo pedí cita y me dieron para 29 días”, ha señalado.
La falta de personal y la ausencia de sustituciones en periodos vacacionales han dejado sin cobertura varias especialidades en el Centro Sanitario Integrado de Villena, que ha permanecido sin oncología, reumatología o dermatología durante semanas. También ha destacado que en radiología los tiempos de espera han pasado de 15 días a 4 meses.
A este respecto, Marco recordaba la importancia de reclamar formalmente ante estas deficiencias: “Las quejas funcionan, yo presenté una y a los siete días me llamaron”. En el mismo sentido, exigió que la anunciada reapertura del Centro Integrado el próximo 6 de octubre mantenga todos los servicios previos a las obras: “Chapó si se abre, pero si se recortan servicios movilizaremos a la ciudadanía”.
Desde la plataforma también se ha criticado el proyecto de la Administración autonómica de reducir de 24 a 8 los departamentos sanitarios de la Comunidad Valenciana, lo que consideran una “medida parche” que agravará la sobrecarga de los profesionales y no resolverá el problema estructural de falta de personal.
Por su parte, Begoña Gisbert explicaba los motivos que han llevado a la creación de la asociación: “La sanidad pública no es solo un conjunto de hospitales o centros de salud, sino el reflejo de nuestros valores colectivos: solidaridad, igualdad, equidad y justicia”. La nueva entidad se declara independiente de partidos políticos, sin ánimo de lucro y con ámbito de actuación autonómico, aunque con vocación de colaborar a nivel estatal e internacional.
Entre sus fines, destacan defender los derechos de los pacientes, proponer mejoras, vigilar la actuación de los gestores públicos y apoyar a los profesionales sanitarios. También organizarán actos públicos pacíficos y presentarán propuestas y denuncias cuando sea necesario.
Con el lema “La sanidad pública, gobierne quien gobierne, se defiende”, la nueva asociación hace un llamamiento a la ciudadanía a unirse en la defensa de un derecho universal que consideran “el latido compartido de un pueblo que se cuida y se respeta”.