Durante la visita técnica a la obra, el director de los trabajos ha explicado que el proyecto se ha dividido en tres frentes principales. El primero, entre la autovía y el paso ferroviario, es el que presenta mayor grado de avance. En este tramo ya se han iniciado trabajos de urbanización y colocación de bordillos, y se ha acelerado la ejecución de la rotonda para habilitarla cuanto antes.
El objetivo es doble. Por un lado, facilitar el corte de la calle Clara Campoamor y la reorganización de sentidos de circulación aprobada en pleno municipal, eliminando giros a la izquierda y canalizando el tráfico hacia la nueva rotonda para reforzar la seguridad. Por otro, permitir la reposición de dos importantes tuberías de riego —de 630 y 500 milímetros— pertenecientes a distintas comunidades de regantes, cuya conexión se realizará sin afectar al tráfico gracias a esta nueva configuración.
La zona concentra un elevado tránsito de vehículos y peatones, especialmente en horario escolar, debido a la proximidad de un colegio, un instituto y centros de formación profesional. “Cuanto antes tengamos terminada esta parte, antes podremos favorecer la seguridad vial”, ha subrayado el director de obra.
El segundo frente de actuación corresponde al tramo entre las vías y la rotonda final. Tras resolverse el contencioso que afectaba a una vivienda situada en el trazado, el Ayuntamiento ha autorizado su demolición, lo que permitirá retomar los trabajos en esta zona en los próximos días, una vez Iberdrola retire una conexión eléctrica pendiente.
El tercer ámbito es el más complejo: la ejecución de los pasos inferiores bajo las vías del tren. La actuación, con una inversión cercana a los cinco millones de euros, contempla tanto el paso para vehículos como el peatonal. No obstante, su ejecución definitiva dependerá de la coordinación con ADIF y del calendario del Corredor Mediterráneo. La previsión es que las obras ferroviarias puedan aprovechar futuros cortes de vía previstos para 2027, lo que evitaría trabajos nocturnos de hinca de cajones, un procedimiento seguro pero especialmente ruidoso en entorno urbano.
La directora general de Infraestructuras de Transporte Terrestre, María José Martínez Ruzafa, ha recordado que se trata de una obra “muy demandada y necesaria”, cuyo contrato fue adjudicado en 2020 pero que sufrió retrasos por distintas incidencias técnicas y económicas. Finalmente, tras revisar el proyecto y actualizar su presupuesto, se ha optado por continuar con la adjudicación para garantizar su ejecución.
Martínez ha destacado que la puesta en servicio de la rotonda mejora de forma inmediata la seguridad al eliminar giros conflictivos y facilitar la reorganización del tráfico. Asimismo, ha confirmado que la previsión es finalizar los trabajos de urbanización antes del verano, mientras se avanza en la definición técnica de los pasos ferroviarios en coordinación con ADIF.
Por su parte, el alcalde de Villena, Fulgencio Cerdán, ha mostrado su satisfacción por el ritmo de los trabajos y ha agradecido la colaboración entre administraciones. “Es una obra compleja que afecta a tres administraciones, pero cuando esté terminada veremos la magnitud del beneficio que va a suponer para la ciudad”, ha afirmado.
Cerdán ha pedido paciencia a la ciudadanía ante las molestias temporales y ha recordado que la rotonda puesta en servicio es provisional y seguirá completándose. Los cambios de sentido previstos en varias calles serán, en principio, permanentes, aunque podrían ajustarse si los técnicos detectan mejoras durante el desarrollo de la obra.
La actuación permitirá suprimir definitivamente un paso a nivel considerado conflictivo y mejorar sustancialmente la seguridad en uno de los principales accesos urbanos, especialmente sensible por su proximidad a centros educativos y su conexión con la autovía.