La visita, que se ha consolidado como una tradición anual cada último viernes de agosto, estuvo marcada por la interpretación de pasodobles, marchas moras y cristianas, piezas muy reconocidas que despertaron sonrisas, emociones y recuerdos entre los presentes. No faltaron las peticiones de obras vinculadas a las comparsas, que fueron recibidas con entusiasmo y aplausos.
La música, con su capacidad para evocar memorias y generar conexión emocional, logró momentos de complicidad entre músicos y asistentes, reafirmando el valor de la cultura festera como vehículo de unión y alegría.
Desde la Sociedad Musical Ruperto Chapí se ha destacado la importancia de mantener este vínculo con AFEVi y de seguir utilizando la música como herramienta terapéutica: “Estamos muy orgullosos de poder poner nuestro granito de arena, acercando la cultura musical a todos los rincones de la ciudad y cuidando de las tradiciones festeras”.
La entidad agradeció a la asociación el detalle que cada año preparan para los músicos y el cariño con el que siempre son recibidos, reafirmando su compromiso de continuar con esta actividad que combina memoria, tradición y música festera en un entorno tan especial.