Fue el 2 de septiembre de 1939 cuando el escultor villenense Antonio Navarro Santafé hizo entrega de la imagen de la Virgen de las Virtudes a la ciudad, después de realizarla por encargo de su madre, Virtudes Santafé Marcos.
Según se recuerda con motivo de este aniversario, fue ella quien pidió a su hijo que realizara la talla con el deseo de complacer a la ciudadanía de Villena. Navarro Santafé materializó así una obra que, 87 años después, continúa ocupando un lugar central en la devoción y las tradiciones de la ciudad.
Tras su entrega, la nueva imagen fue bendecida por el entonces párroco, Ceferino Sandoval, aquel mismo 2 de septiembre de 1939.
La efeméride adquiere además un significado especial por coincidir con unas fechas en las que Villena vuelve a volcarse con la Morenica. Tras la Romería celebrada el pasado domingo y con la Patrona ya en la ciudad, los actos de los próximos días volverán a situar a la Virgen de las Virtudes en el centro de las celebraciones religiosas y festeras.
Ochenta y siete años después de aquel gesto de Virtudes Santafé Marcos y Antonio Navarro Santafé, la talla continúa siendo una de las imágenes más reconocibles y queridas de Villena y una pieza inseparable de la relación de la ciudad con su Patrona.