Durante la entrevista que le hemos realizado en Cope Villena MQR, el especialista ha explicado que el decaimiento forestal se produce cuando los bosques pierden su capacidad de regeneración natural. “Nos encontramos con más árboles envejecidos que jóvenes y no logramos esa regeneración del bosque”, ha señalado, apuntando tanto a causas biológicas —como plagas o enfermedades— como a factores climáticos o incendios.
Riera ha subrayado la estrecha relación entre este fenómeno y el cambio climático: “Son la pescadilla que se muerde la cola. El cambio climático agrava el decaimiento y este, a su vez, agrava el cambio climático”, ha explicado, haciendo hincapié en la pérdida de capacidad de los bosques para absorber carbono.
Uno de los aspectos centrales de su investigación es el uso de la teledetección, una tecnología que permite analizar grandes masas forestales sin necesidad de recorrer físicamente el terreno. “Utilizamos sensores remotos, como drones, avionetas o satélites, para obtener información del estado de los bosques. Es una herramienta fundamental porque permite observar amplias superficies de forma rápida y eficaz”, ha indicado.
Aunque esta tecnología está ampliamente desarrollada en el ámbito agronómico, su aplicación en entornos forestales presenta mayor complejidad debido a la irregularidad del terreno y la diversidad de especies. Aun así, el investigador ha destacado su potencial para mejorar la gestión forestal y detectar de forma temprana los problemas.
En cuanto a la situación actual, Riera ha advertido de que, aunque las masas forestales han aumentado en algunas zonas, no se están rejuveneciendo. “Tenemos más bosque, pero la pregunta es durante cuánto tiempo lo vamos a tener”, ha afirmado.
Entre las posibles soluciones, ha apuntado a la necesidad de mejorar la regeneración mediante intervenciones controladas, como clareos selectivos, y una gestión más precisa del territorio. “No se trata de actuar sin criterio, sino de saber dónde y cómo hacerlo”, ha recalcado.
El investigador ha insistido en que aún hay margen de actuación: “Siempre estamos a tiempo de mejorar”, ha asegurado, defendiendo la importancia de aplicar el conocimiento científico a la gestión medioambiental.
La charla de esta tarde permitirá al público conocer de primera mano cómo se estudia el decaimiento forestal y cómo la tecnología se convierte en una aliada para la conservación de los ecosistemas. Además, Riera quiso trasladar una reflexión final: acercar la investigación a la ciudadanía. “Somos personas normales, con las mismas preocupaciones que cualquiera, intentando dar respuesta a problemas que nos afectan a todos”, ha concluido.