La compañía Milnotes le ha dado una vuelta a esta obra de Pablo Sorozábal, con una ambientación estilo pin-up, vestuarios en tonos pastel, tupés y peinados de los años 40 y 50, pero respetando el libreto original de “La del manojo de rosas” obra cómica que es un clásico de la zarzuela.
Un espectáculo con una historia excelente, con diálogos trepidantes y melodías fantásticas, lleno de color, ritmo, grandes voces, grandes dosis de humor y una escenografía atractiva y un elenco con veinticuatro actores, cantantes y bailarines y música en directo que en Villena corre a cargo de una veintena de músicos de la Orquesta Sinfónica del Teatro Chapí.
Con esta obra se consagró definitivamente el maestro Sorozábal como compositor; en ella supo reflejar el ambiente del Madrid de la época del estreno, conjugando sabiamente los ritmos tradicionales del sainete, como el pasodoble, la mazurca o el chotis, con otros como el fox trot o la farruca, dándole un nuevo carácter y sentido, más cercano a la modernidad, e incluso a la opereta; el propio compositor había tratado de buscar nuevos medios e incluso, por ejemplo, dotar a los números musicales de cierto sentido bailable.
En el libreto, aunque continúa en la línea tradicional del sainete madrileño, se encuentran nuevas situaciones y personajes tales como la señorita venida a menos, el ridículo Don Juan de barrio, o el camarero hiperbólico. Como es habitual en muchas obras del género, predomina la trama sentimental, pero se pueden apreciar ciertas pinceladas de conciencia social, reflejando el ambiente del momento.