LAS PLANTAS FESTERAS EN DE FLOR EN FLOR CON MARI ÁNGELES ALONSO
3 de septiembre de 2026
Las Fiestas de Moros y Cristianos de Villena no solo se viven a través de la música, la pólvora y el color de sus desfiles, sino también mediante un patrimonio vegetal imprescindible que define su identidad.
En vísperas de unas celebraciones que este año están marcadas por la emoción y por un movimiento en redes sociales que promueve el uso de un lazo color bronce en homenaje a la arqueología e historia local, se invita a reflexionar sobre el papel fundamental de las plantas en los días grandes de la ciudad. El impacto de la flora en la fiesta va mucho más allá de la tradicional y aromática alábega, cuyo olor inunda las calles y evoca de inmediato el sentimiento villenero, o de los ramos que protagonizan la multitudinaria Ofrenda de flores. El mundo vegetal está presente en elementos tan cotidianos que a menudo pasan desapercibidos: desde el algodón que compone las telas de los trajes oficiales hasta la madera de los enseres y elementos que los festeros portan en sus manos. Incluso el calzado típico de comparsas como los Labradores depende directamente de la naturaleza a través del esparto de sus esparteñas. Asimismo, la gastronomía festera, caracterizada por la elaboración casera de pastas tradicionales aromatizadas con anisete o salvia, demuestra que las plantas también son el ingrediente principal de los sabores del reencuentro. Sin este legado botánico, las fiestas de Villena perderían sus texturas, sus aromas y su esencia cultural.